Maddonni recibió un premio clave del agro por sus aportes en maíz, ciencia y producción
El investigador de la UBA y el CONICET fue distinguido por la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales por sus aportes al conocimiento y la mejora de los sistemas productivos. Su trabajo en maíz y su trayectoria académica lo posicionan como una figura central en el desarrollo del sector.
La Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales otorgó el Premio edición 2025 al Dr. Gustavo Ángel Maddonni, Profesor de la Facultad de Agronomía de la UBA, en reconocimiento a su trayectoria científica y su contribución al desarrollo del sistema productivo agropecuario. La distinción, entregada en conjunto con la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, destaca a personas e instituciones por su aporte en la producción, mejoramiento, industrialización y comercialización de granos y semillas.
El acto de entrega se realizó el 21 de abril en la sede de la Academia, con la apertura a cargo del presidente del jurado, el Ing. Agr. Rodolfo G. Frank y la presentación de los antecedentes del premiado por parte del Dr. Antonio Hall, miembro del jurado del premio. En ese marco, Maddonni disertó sobre “Manejo de la estructura óptima del cultivo de maíz (fecha, densidad y genotipo) en ambientes marginales de producción de Argentina” y abordó estrategias clave para mejorar la eficiencia y el rendimiento en contextos productivos desafiantes.
Desde la Cámara Arbitral destacaron que el premio busca tender un puente entre el sector comercial y el ámbito científico, reconociendo a quienes, como Maddonni, trabajan en la generación de conocimiento aplicado al agro. En esa línea, subrayaron que sus aportes desde la investigación en la FAUBA y CONICET han contribuido al estudio de los factores que determinan la productividad y el uso eficiente de los recursos.
Con más de tres décadas de trayectoria, Maddonni también fue reconocido por su rol en la formación de profesionales y su gestión durante ocho años al frente de la Escuela para Graduados de la FAUBA “Ing. Agr. Alberto Soriano”.
“Es un orgullo recibir este premio al ver quienes fueron distinguidos anteriormente, como los doctores Slafer, Otegui y Cirilo, y la propia Cátedra de Cerealicultura a la que pertenezco”, expresó.
Además, el investigador agradeció a colegas, mentores e instituciones que acompañaron su carrera, entre ellas la UBA, el CONICET, el INTA, AACREA y AAPRESID, así como a sus estudiantes de grado y posgrado. También destacó el trabajo colectivo de la Red UBA de Maíz, que coordina desde 2019.
Finalmente, dedicó el reconocimiento a su familia y a quienes formaron parte de su recorrido académico y profesional. “A todos los que me enseñaron a hacer ciencia y a quienes hoy me acompañan, gracias. Este premio también es de ustedes y lo dedico especialmente a mi gran amiga la Dra. María Elena Otegui, quien recientemente nos dejó”, concluyó.
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