FAUBA y Provincia de Buenos Aires impulsan la recuperación y mejoramiento genético de tomate y maíz

En la última edición de Expoagro, la Facultad y el Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia firmaron dos convenios de cooperación técnica destinados a la recuperación y mejora del cultivo de tomate, y al desarrollo de variedades de maíz adaptadas a la agricultura familiar y orgánica.
En el marco de la Expoagro, realizada del 11 al 14 de marzo en San Nicolás, la decana de la Facultad de Agronomía de la UBA, Adriana Rodríguez, y el ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, Javier Leonel Rodríguez, firmaron dos convenios de cooperación técnica con el objetivo de fortalecer la producción hortícola y agrícola de la provincia. Participaron también Gustavo Schrauf y Pablo Rush, responsables de los proyectos de la FAUBA.
Los convenios se centran en investigaciones fundamentales para el sector agropecuario de Buenos Aires: la recuperación y mejoramiento del tomate para productores hortícolas y huerteros periurbanos, y el desarrollo de híbridos y variedades de maíz adaptados a la agricultura familiar, orgánica y de calidades diferenciadas.
Según se detalla, en la provincia la producción hortícola, tanto a campo como en invernaderos, es de gran importancia, y el tomate (Solanum lycopersicum) es una de las especies clave. Sin embargo, el alto costo de la semilla representa un obstáculo para pequeños y medianos productores.
En este sentido, la FAUBA cuenta con un programa de mejoramiento y una colección de "Materiales Genéticos Experimentales" de tomate, cultivados en el siglo pasado, que no han sido suficientemente evaluados en diferentes ambientes de la provincia. En esta colección se encuentran materiales con alto valor organoléptico.
Dentro de las acciones planificadas en conjunto se encuentra la de evaluar las semillas del “tomate criollo” para estimar su valor agronómico en condiciones de campo e invernadero; y multiplicar estos materiales para resguardar la variabilidad genética y conservar su identidad. Este proyecto también busca generar nuevas variedades a partir de cruzamientos entre materiales antiguos y actuales, con el fin de obtener tomates de alta producción, buena vida poscosecha y excelente calidad organoléptica. Además, se analizará la posible resistencia al virus rugoso del tomate (ToBRFV).
Por otra parte, se estableció el acuerdo para el desarrollo de variedades de maíz para la agricultura familiar y orgánica, que apunta al desarrollo y registro de híbridos y variedades de maíz adaptados a la agricultura familiar, agroecológica y orgánica, considerando diferentes escenarios productivos en la Provincia de Buenos Aires.
El convenio detalla que, actualmente en la provincia, se cultivan aproximadamente 2,8 millones de hectáreas de maíz bajo diversos esquemas de producción. Pero debido a su alto costo, los pequeños y medianos productores no pueden acceder a las semillas híbridas comerciales.
El proyecto de la FAUBA se enfoca en el desarrollo de "Materiales Genéticos Experimentales" promoviendo el cultivo de maíz en sistemas productivos que actualmente tienen dificultades para acceder a semillas. Así, este acuerdo prevé la producción de semillas y su disponibilidad para los sectores productivos.
Además, en los ensayos realizados por la FAUBA, se identificó una línea de maíz con tolerancia a la chicharrita (Dalbulus maidis), una plaga que afectó gravemente los cultivos en la campaña 2023/24. De confirmarse su resistencia, este material tendría un alto valor agronómico.
En los convenios firmados entre la FAUBA y el Ministerio se contempla la creación de una red de mejoramiento de tomate y maíz en Argentina, donde los materiales generados serán compartidos y evaluados de manera colaborativa.
Añadir nuevo comentario